Martes día de ir al Microteatro

Desde hace tiempo vengo pensando que los días de la semana tienen una especie de propósito, o de personalidad.

Los lunes, aunque duros, son para volver a empezar; los miércoles, atravesados, son para dividir la semana en dos; los jueves, siempre de birras en alguna pizzería, son alegres; los viernes nos devuelven la felicidad que los lunes nos quitaron; los sábados son para hacer algo muy fino o, simplemente, no hacer nada; y los domingos, supuestamente de descanso, son para cocinar lo de la semana, lavar ropa, ver una película y sufrir porque se terminó la semana.

Te debes estar preguntando ¿y los martes? ¡Exacto! Los martes nada. Siempre me ha parecido que los martes son días sin personalidad, sin propósito. No habían sido emocionantes, ni retadores, ni interesantes, ni nada. Piénsalo. Es un día raro… O era.

Desde que llegué a la conclusión de que no me gustaban los martes, así lo dejé. Mi ánimo, mi vida y mi tiempo transcurrían, insípidos, de lunes a miércoles como en suspensión, en un silencio aburrido. Hasta ayer.

No sé cómo se me ocurrió la brillante idea de hacer algo diferente un martes y entendí que los días no tienen la culpa. Que la culpa ha sido mía por no buscar, dentro que aquel gris que yo le puse a mi semana, un poco de color.

A Raúl le encantó la idea. Nos encontraríamos en el Teatro Urban Cuplé del CCCT, para la décimo tercera temporada de Microteatro y no sabes la cantidad de colores con los que pinté mi martes.

Son treinta obras, cada una de treinta minutos. Sí, no vas a saber qué hacer y eso puede ser un poco enervante. Pero yo te recomiendo que hagas lo que hicimos nosotros: comprar entradas para las que te llamen la atención, las veas, quedes picado(a) como quedamos nosotros y planees ir el próximo martes o cualquier otro día.

1

Mi insistencia con los martes es que, sin haberlo sabido, son de 3×1. Sí, compras una entrada y entran tres personas a la sala. También, estando ahí, nos enteramos que los sábados hay descuentos y que los domingos son familiares, así que creo que vale la pena.

Puedes comprar las entradas en solotickets.com, pero yo te sugiero que las compres en la taquilla del teatro, porque así puedes elegir con mayor seguridad las obras y los horarios (que no deben chocar), y porque antes de que arranquen las funciones te vas a encontrar con los actores, quienes te recomendarán las obras en las que están participando, cada quien a su estilo y de una forma muy particular.

Hay funciones desde las 6:15 de la tarde, hasta las 9:45 de la noche.

Debido a la hora, nosotros solo pudimos ver cinco obras que elegimos al azar, no nos arrepentimos de ninguna y queremos volver para ver las demás. Creo que el factor sorpresa juega un papel importante, así que elige con inocencia.

En este artículo yo voy a contarte de las cinco que nosotros vimos. Pero recuerda, no las voy a recomendar porque sean las mejores, sino porque fueron las que vimos. Entonces, no vayas a descartar las demás por lo que leas aquí.

RELATOS PERVERSOS

2

Director: José Jesús González

Texto: José Jesús González

Producción: Carlos Zerpa e Iliana Hernández

Elenco: Iliana Hernández y José Antonio Barrios

En una sala muy pequeña vemos a dos personajes. Cada uno habla de distintas cosas, pero a la misma vez los dos hablan de lo mismo. Nos cuentan de una Caracas perversa, así como de las perversiones de la mente humana. Te vas a reír y después te vas a preguntar por qué te estás riendo.

EL METAL QUE TE ALQUILA EL CORAZÓN

3

Director: José Miguel Vivas

Texto: José Miguel Vivas

Producción: Loly Sánchez e Isabel Sánchez

Elenco: Loly Sánchez y Pedro Laya

Es una obra hermosa que habla, de forma muy abierta, de la vida en pareja. Y mientras van conversando se van intercalando pequeñas líneas, que nos hacen reflexionar acerca de nosotros mismos. Pero lo que más me impresionó fueron las actuaciones, a tal punto que no sabía si la obra ya había empezado, debido a la naturalidad y cercanía de los actores. Es refrescante, pero a la vez nostálgica.

CAFÉ

4

Director: Douglas Suniaga

Texto: Edward Perúh

Producción: Jesús Colina

Elenco: Douglas Suniaga

Silvano es un músico ya viejo. Él vive en una desordenada habitación, en la que tiene una radio que le dice cosas. Creo que no puedo contarte más nada porque te arruinaría la experiencia. A mí se me arrugó el corazón y me gustó mucho que el protagonista fuera una marioneta. Douglas Suniaga, el actor, la maneja tan bien que hasta se me olvidó que Silvano no era un hombre de carne y hueso.

YO SOY LA MUJER MARAVILLA

5

Director: Desireé Monasterios

Texto: Mariano Sudano

Producción: Desireé Monasterios y Juan Carlos Attale

Elenco: Andrés Moros e Isaac D’Lima

En el cuarto de una mujer está un niño viendo la serie de La Mujer Maravilla con Linda Carter y en lo que las luces se encienden Willie, así se llama el niño, hace un monólogo increíble acerca de lo que la súper heroína representa para él y las ganas que siente de ser como ella o, mejor dicho, de ser ella. El humor es muy sencillo, pero a la vez muy agudo. Hay, de manera muy inteligente, una crítica a los prejuicios escrita de una forma sutil, bella y cómica. Y la actuación es alucinante. Cuando vaya a ver las que me faltan, creo que voy a volver a ver esta, porque me gustó demasiado.

FALACIAS

6

Director: Alejandro Bello

Texto: Alejandro Bello

Producción: María Jaimes y Alejandro Bello

Elenco: Antonella Ragusa, Jesús Zabala, Alejandro Bello y Leonardo Mendoza

Un triángulo amoroso y un iPhone X. Son personajes que representan estereotipos muy marcados: el intelectual con aires de superioridad, el sifrino que solo sigue las modas y la bella cabeza hueca. Tiene algo de ese humor incómodo que no sé cómo describir.

Esas son. Todas me encantaron. Si me preguntas “Yo Soy La Mujer Maravilla” la volvería a ver diez veces más.

De verdad vale la pena. Si estás de acuerdo conmigo, en que los martes son días sin propósito, no esperes que cambie. Ve al Urban Cuplé y elige de cinco a siete historias que cobrarán vida frente a tus ojos y se te quedarán en el alma. Pronto te darás cuenta de que Caracas le pone color hasta a los días más grises.

Puede que no lo creas, que no estés de acuerdo, pero Caracas nunca deja mal a nadie.

Esta entrada esta marcada en Caracas.
@paularussap