Ya va… Taima (¿Ya es Navidad?)

Este artículo no va ser fácil de escribir. Estoy aquí frente al teclado y me pregunto ¿Cómo se sentiría Monica Geller si tuviera que escribir una reseña del Central Perk?

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Imagen cortesía de heraldo.es

Y es que así como ella, yo solo tengo que bajar y entrar a lo que yo llamo “mi Central Perk”. No es un café, sino una pizzería y cada vez que puedo bajo, así sea a tomarme una birrita.

Queda en la Av. Principal de La Boyera, C.C. Plaza La Boyera, Local NA 8 o, para hacerlo más fácil, justo donde está el estacionamiento de El Rey David. Se llama Taima y es de la misma gente de SETTE.

En estos días le pasé por en frente caminando, escuché que ya tenían puesta una gaita y me cayó como un rayo en la cabeza “ya es Navidad”. Y, aunque apenas esté empezando el mes de noviembre, ya llegó la mejor época del año. Ya se empiezan a ver los arbolitos, las luces, ya hay que empezar a comprar regalos e ingredientes para las hallacas. Un año pasa volando.

Volviendo al cuento, escuché la gaita, miré hacia adentro y vi ahí, trabajando a unas personas que poco a poco se han ido convirtiendo en familia: Mary y su linda hija, que son mis vecinas. Zoraida, Laura, “El Gocho” y “la princesa” que son algunas de las personas que atienden el lugar y que ahora forman parte de mi vida. En ese momento entendí que de eso se trata la Navidad. De tener amigos cercanos, de agrandar la familia, de tener cariño y sonrisas por donde sea que uno vaya.

Eso ha sido Taima para mí. Un sitio al que he ido a comerme algo rico, a probar cervezas artesanales, a cantar karaoke con bebo, a hablar de la vida con Andre o a bailar junto a mi bella madre, Fer y Sergio.

No es un trabajo sencillo describir un lugar así. Mientras más cariño le tengo a algo o a alguien, más me cuesta hablar, porque siento que las palabras se quedan cortas. Pero para no ponerme sentimental desde ahorita, voy a pasar a contarte las deliciosidades que te puedes comer ahí y el tipo de espectáculos que puedes ver cuando vayas (ah, porque hay música en vivo).

Las pizzas. De una masa delgadita, con una salsa como deben ser las salsas para pizzas, mucho queso y albahaca fresca. Hay para todos los gustos y de tres tamaños. Yo he probado la campagnola con queso de cabra (en lugar de queso mozzarella), cuatro estaciones, con cebolla, con maíz, con tomates secos, pero mi favorita es la capressa.

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El wrap pollo césar, que es delicioso porque la tortilla es hecha por ellos, con la misma masa de la pizza, pero veinte veces más delgada. Esta es mi opción saludable cuando salgo del gimnasio muerta de hambre.

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También está al sándwich Taima, que es una cosa del otro mundo. Es redondo del tamaño de una pizza pequeña, pero tiene varios pisos. Le ponen queso manchego, jamón serrano, lechuga, tomate y un aderezo mundial, lo pican en cuartos y este es el resultado:

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Y el rey de mi vida y de mi corazón: el calzone capressa (porque soy fan de todo lo capressa).

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Es ENORME. Es divino. Cuando lo picas le sale humo. Es la perfección.

Hay montones de cosas en el menú. De hecho, puedes picar una focaccia muy rica o unos tequeñitos asados, mientras te tomas una Lauten. Lo que pidas va a valer la pena.

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Las pastas rellenas se ven muy buenas, aunque nunca los he pedido. Las ensaladas son divinas y hasta el pasticho de berenjena lo probé y me encantó. No te vas a equivocar. En este menú no hay respuestas correctas e incorrectas, simplemente pide lo que más te llame la atención y te irás feliz.

Lo otro que me fascina de Taima es que siempre hay música en vivo. Yo ahí he visto a Manuel Mirabal, Biella Da Costa, Fugadøs, Morango, Momoy y muchas otras bandas, todas excelentes. En @taimarestaurant siempre ponen las fechas.

Voy a aprovechar estas líneas para hacerle una mención especial a Morango, porque es la banda que más he visto. Siempre que se presentan, llamo a mi mamá y a mi hermana para que vengan y cantamos a todo gañote canciones de ABBA, de Karina, de Madonna, rock de los ochentas, new wave, temas de películas y millones de éxitos que nos alegran el alma.

Los hemos visto tanto que ya los integrantes nos conocen, nos extrañan cuando no vamos a verlos, nos dedican canciones y nos abrazan cálidamente cuando se bajan de la tarima. Y Samantha, la fundadora de la banda, ya forma parte de esa familia de Taima con quienes hasta hemos cantado karaoke.

Ya perdí la cuenta de las veces que he bajado, pero a veces siento que los viernes en la noche se crearon para estar ahí. No puedo imaginarme un mundo sin mi Central Perk, una vida donde no estén esas personas, que se han convertido en la razón más importante para volver siempre.

Supongo que Mónica tampoco podría. Y los que somos fanáticos de “Friends” no podemos pensar en la serie sin ese lugar donde los personajes (o los amigos) se sentaban a hacer una pausa con su “tazota” de café, tal y como hago yo en Taima con una birra.

Si tú quieres hacer lo mismo. Si quieres pasarla bien, comer rico, cantar y saludarme, pásate por Taima. Seguramente me verás en la barra hablando con Zora, en la tarima cantando canciones de Juan Gabriel o sentada en la mesa uno comiéndome mi calzone que tanto me gusta, lista para celebrar otra Navidad en Caracas.

No hay nada en este mundo, como las Navidades aquí.

Esta entrada esta marcada en Caracas.
@paularussap