Un Almuerzo Pre Carnaval En El Coyuco Para Celebrar Los Logros De Un Amigo

Como ya he dicho en varias oportunidades, Caracas me ha dado todo lo que tengo. Los amores, los amigos y hasta mi carrera como publicista en grandes agencias. Y las agencias, me han regalado increíbles compañeros de trabajo que, gracias a proyectos hermosos, trasnochadas y “estreses”, se convirtieron en familia… Una familia que va creciendo.

            En mi paso por las agencias (y hace un montón de años, debo confesar) conocí a Jota y a su hijo (en aquel momento un niñito bellísimo) Alejandrito, quien siempre se iba con su papá a las agencias y era parte del grupo de trabajo, cuando llegaban las vacaciones escolares.

            Años más tarde, Jota se convirtió en mi jefe y fue lo máximo. Ya Alejandrito, o mejor dicho Alejandro, era universitario. Grande, alto, con voz de tipo. Eligió estudiar Comunicación Social para seguir los pasos de su padre y, por todas esas vacaciones que pasó rondando nuestros puestos de trabajo, ya estaba claro en lo que era hacer una campaña.

            El tiempo siguió pasando y de pronto ya tenía a Alejandro en la casa, tomándose unas birras con nosotros y hablando de lo que es trabajar en agencia, sin haberse graduado. Nos contaba de sus profesores y de sus clientes. De las marcas que llevaba y de su proyecto final de carrera.

            En una de esas conversaciones, Alejandro tuvo la idea de invitar a Raúl a participar en el proyecto, el cual sería un evento el miércoles 27 de febrero (o sea, ayer). Unas charlas para que los estudiantes de la Universidad Monteávila conocieran un poco más del mundo de la publicidad, de la mano de verdaderos publicistas.

            El trabajo era en grupo. Acá vemos, de izquierda a derecha, a Alejandro y a Daniel presentando su proyecto: “Dime Lo Que Creas”.

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Les quedó espectacular y yo lo disfruté mucho.

Cuando el evento terminó, todos teníamos que volver a la realidad y cada quien tomó su rumbo. Pero yo, que soy una emocionada y que siempre quiero celebrar las cosas lindas, le propuse a Raúl que fuéramos a almorzar para brindar por lo bonita que le había quedado su charla y por el triunfo de Alejandro, justo antes del fin de semana de Carnaval.

Caminábamos por Los Palos Grandes sin estar seguros para dónde ir y de pronto todo se hizo demasiado evidente: “A bebo le encanta comer pollo” pensé y cuando le dije “Vamos a El Coyuco” se le iluminaron los ojos. Y es que claro, cuando uno quiere celebrar a alguien, la mejor opción es sorprenderlo con su comida favorita.

Una vez ahí, pedimos los respectivos tercios y revisamos la carta.

Hay que hacer la fechoría, pero hay que hacerla con decoro. Proteína: pollo. Carbohidrato: yuca hervida. Y una ensalada césar, porque siempre, siempre, siempre hay que comer vegetales.

Yo pedí un churrasco de pollo que estaba divino.

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            Bebo, obvio, pidió su medio pollo a la brasa.

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            Acá están las yucas (blanditas y humeantes).

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            Y por allá se ve la ensalada (que estaba buenísima, pero que ha debido ser de berro y no tenían, buuuuuuu).

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            Me encantó, Tenía tiempo sin comer ahí y nunca lo había hecho en compañía de Raúl, a quien tanto le gusta ir.

            Al salir del restaurant empezamos a ver a las mini Blancanieves y a los mini Spidermans y entendí algo espectacular. Alejandro presentó su proyecto y lo va a poder celebrar con un fin de semana de cuatro días. Y es que creo que no hay mejor premio que ese: unas vacaciones sin ese peso a cuestas y sabiendo que lo que viene es la toga y el birrete.

            Caracas es un lugar mágico, aunque a veces nos cueste creerlo. A veces damos por sentado que es el lugar donde vivimos y trabajamos, pero no nos detenemos a pensar en todo lo que nos da. Lo que puede ser un restaurant cualquiera de pollo en brasa, se puede convertir en el lugar de los recuerdos más bellos.

            Caracas es un lugar mágico, aunque a veces nos cuente creerlo. Hoy celebro por mi amigo Jota y por mi amigo Alejandro. Jamás me imaginé que alguien que una vez conocí en el pasillo de una agencia, me enseñaría a ser una mejor redactora. Tampoco imaginé que su hijo se convertiría en uno de los míos.

            Caracas es un lugar mágico, aunque a veces nos cueste creerlo. Por eso te invito a que este Carnaval pasees por sus calles y veas a las mini Blancanieves y a los mini Spidermans lanzando papelillo en una plaza. Te invito a que comas pollo en brasa, hamburguesa de carrito o lo que sea donde más te guste. Y te invito a que te tomes unas birras en nombre de la ciudad que tanto nos quiere.

            Ale, nos vemos del otro lado. Feliz Carnaval.

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@paularussap